Para mejorar lo primero es ‘medir’, conocer la realidad, saber en qué punto nos encontramos. Por eso es imprescindible la monitorización energética para gestionar y asegurarnos de que nuestros planes de ahorro energético están funcionando.
Cómo lo hacemos
Control del minuto a minuto de la instalación.
Informes personalizados para cada cliente para el control y la toma de decisiones.
Alarmas en sucesos de la instalación.
Alarma por energía reactiva, exceso de potencia, consumos inapropiados...
PLCs, Sistema de acción programados para gestión de potencias.